Con el verano a la vuelta de la esquina y las celebraciones al aire libre cada vez más cerca, es fundamental priorizar la seguridad alimentaria mientras nos preparamos para disfrutar de la comida y el tiempo compartido con amigos y familiares.
Las enfermedades transmitidas por los alimentos, a veces denominadas intoxicación alimentaria, enfermedad transmitida por los alimentos o infección transmitida por los alimentos, son comunes, costosas y evitablePuedes sufrir una intoxicación alimentaria tras ingerir alimentos contaminados con diversos gérmenes o sustancias tóxicas.
Aquí tienes algunos consejos para garantizar que la comida que se comparte en las celebraciones de verano no solo sea agradable, ¡sino también segura!
Separado
Al hacer la compra, separe la carne, las aves y el pescado de los demás alimentos en el carrito y las bolsas. Evite la propagación de bacterias manteniendo la carne cruda separada de los alimentos cocinados y listos para consumir.
- Deseche o cocine completamente los adobos y salsas que hayan estado en contacto con los jugos de la carne cruda.
- Utilice platos y utensilios separados para los alimentos crudos y cocinados, y evite reutilizar fuentes o adobos.
Fácil
Sin importar lo que prepares a la parrilla, siempre empieza con las manos limpias. Es especialmente importante lavarse las manos antes y después de tocar carne cruda, aves y mariscos para prevenir la propagación de bacterias que causan enfermedades transmitidas por los alimentos.
- Lávese bien las manos con agua y jabón antes de manipular cualquier alimento y después de tocar carne cruda, aves o mariscos.
- Limpie y desinfecte las superficies de trabajo, los utensilios y la parrilla antes y después de cocinar. Asegúrese de respetar los tiempos de contacto de los productos de limpieza.
- Lave bien las frutas, verduras y lechugas frescas antes de prepararlas o empacarlas para un picnic.
Mantenga los alimentos refrigerados.
El calor del verano puede acelerar el crecimiento bacteriano, por lo que es fundamental mantener los alimentos fuera de la "Zona de Peligro" (de 40 °C a 140 °C) para prevenir enfermedades transmitidas por los alimentos.
- Mantenga la carne cruda, las aves y los mariscos refrigerados o en una nevera portátil isotérmica a una temperatura igual o inferior a 40 °C hasta que estén listos para cocinarlos o asarlos a la parrilla. Esto incluye productos como tablas de embutidos, ensaladas de patata, ensaladas de pollo y salsas para untar.
- Refrigere las sobras dentro de las dos horas posteriores a su preparación (o dentro de una hora si la temperatura exterior supera los 90 °C) para evitar el crecimiento bacteriano.
- Deseche inmediatamente cualquier alimento perecedero que no haya sido refrigerado.
Cocine la carne a fondo
Utilice un termómetro para alimentos para confirmar que la carne alcanza las temperaturas recomendadas:
- Carne de res, cerdo, cordero y ternera: 145 °C
- Pescado: 145 °C o hasta que esté opaco y se desmenuce fácilmente con un tenedor.
- Hamburguesas y carne molida: 160 °F
- Aves y carnes precocinadas: 165 °F
- Mantenga las carnes cocinadas calientes (por encima de 140 °C) hasta el momento de servirlas, y evite cocinarlas parcialmente y luego asarlas a la parrilla.
Recuerda incluir la seguridad alimentaria en la planificación de tu fiesta, celebración o evento. Siguiendo estos consejos esenciales, ¡podemos crear un ambiente seguro y agradable para todos!
Visitar https://www.foodsafety.gov/blog/how-grill-safely-summer para obtener consejos adicionales.